Drago, el Dragón de Agua
por Rodolfo Langostino
🌟 Capítulo 1 — El Dragón que goteaba agua
En el lejano Valle de las Llamas vivía un dragón verde llamado Drago. Todos los demás dragones tenían escamas brillantes rojas y azules, y lo más importante: ¡podían hacer fuego con la boca! Cuando abríaban sus fauces, salían llamaradas calientes que iluminaban toda la cueva.
Pero cuando Drago intentaba imitar a sus amigos, sucedía algo extraño. En lugar de fuego, solo salía un chorrito de agua fría que mojaba todo. ¡Bip! Los demás dragones se reían mucho. “¿Por qué eres tan diferente?”, decían mientras sacudían sus alas húmedas. “¡Eres tonto! ¡Solo sabes mojar cosas!”, gritaban los más grandes.
Drago se sentía muy triste y avergonzado. Se escondió en un rincón oscuro y profundo de la montaña. Mientras llovía fuera, él se preguntaba si algún día podría ser normal como los demás. Quería tanto tener fuego, pero solo lograba chorros de agua que caían del cielo como si fueran lágrimas grandes y frías.
🌊 Capítulo 2 — La risa que duele
Los días pasaban y la burla seguía sin cesar. Drago dejaba de jugar con las mariposas de colores y de perseguir a los conejos saltarines. Ahora pasaba todo su tiempo en su cueva, mirando una pequeña flor azul que había encontrado hace mucho tiempo.
La flor estaba un poco marchita porque la brisa del valle había sido muy fuerte. “Si solo pudiera soplar con aire caliente”, pensó Drago, “tal vez ella podría reponer sus pétalos y brillar de nuevo”. Respiró hondo, preparado para intentar su truco de siempre.
Pero nada pasó. Solo salió otro chorrito de agua que hizo ¡plop! en la tierra seca junto a la flor. Los dragones se reían todavía más fuerte desde las cumbres altas. “Mira al tonto Dragón”, decían sus amigos mientras hacían gestos con las alas. Drago lloró un poco, pero lo que salía por su hocico eran lágrimas de agua pura.
🌙 Capítulo 3 — La calima del valle
Un día, el cielo se oscureció y el aire empezó a humear. ¡Había un incendio en el bosque cercano! Las hojas secas y los arbustos bajos se encendieron rápido gracias al viento caluroso. El fuego saltaba por todos lados como un león furioso que no podía controlar.
¡Oh no! Gritaban las voces asustadas de los animales del valle. Los conejos, las ardillas y hasta las pequeñas cabras estaban atrapados entre las llamas. Los dragones rojos y azules volaron hacia el fuego para intentar apagarlo, pero su aliento era demasiado caliente. ¡Ellos mismos se quemaban más rápido que el bosque!
Los padres de los animales corrían en círculos desesperados, sin saber qué hacer. El fuego subía cada vez más alto, amenazando con destruir todo lo bonito del Valle de las Llamas. Nadie tenía fuerzas para apagar tanta llama tan grande y fuerte.
🔥 Capítulo 4 — El valiente salvador
De repente, un sonido extraño se escuchó. Era el sonido de una cascada gigante que caía desde la boca del Dragón verde. Drago salió corriendo de su cueva, decidido a ayudar aunque supiera que lo iban a reír. Voló muy rápido hacia el fuego mientras sus amigos miraban con duda.
¡Vaya! Su aliento de agua se convirtió en un muro inmenso contra las llamas. El agua fría apagaba los fuegos rápidamente y permitía que los animales atrapados escaparan a salvo. ¡Drago no dejaba ni una sola llama para salvarse!
Los dragones rojos intentaban ayudar, pero el fuego ya estaba casi controlado gracias al poder de Drago. Todos los conejos, ardillas y cabras estaban a salvo en sus madrigueras. El Dragón verde había salvado la vida de todos, aunque nadie lo hubiera notado hasta ahora.
🌈 Capítulo 5 — Un héroe inesperado
Cuando todo estuvo seguro, el valle estaba lleno de alegría. Las familias estaban a salvo y solo quedaban charcos de agua donde antes había fuego. Los dragones rojos y azules miraron a Drago con admiración en sus ojos. Ya no le decían que era tonto ni que lo reían.
“¡Gracias, Dragón!”, dijeron todos con voz tierna. “Tuviste mucha valentía y tu poder especial nos ha salvado hoy”. De repente, todos entendieron que ser diferente no es malo, sino algo muy especial y útil.
Los dragones abrazaron a Drago con mucho cariño, aunque él seguía siendo verde y mojando todo. Los animales del bosque celebraron a su nuevo héroe. Desde ese día, cuando alguien se sentía diferente o extraño, todos recordaban la historia de Drago.